La promesa de la Restauración
Actualizado: 17 sept 2020
Querida Mujer Hermosa, hoy quiero contarte sobre como fue mi proceso esperando a que El Señor cumpla sus promesas. Él me dijo que si yo era obediente, el restauraría mi matrimonio.
“A los casados les doy esta orden (no yo, sino el Señor): una esposa no debe separarse de su esposo.“ - Corintios 7:10
“El amor todo lo soporta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.“ - Corintios 13: 7
Yo ya venía con dos años de problemas y de distanciamiento dentro de mi matrimonio, por lo que cuando me separé estaba muy segura de mi decisión. Yo decía: “Al fin! Esto era lo que tenia que pasar!“ Pero nunca lo consulte Con Dios y ese fue mi error. Nunca supe con exactitud quien era Dios porque crecí ausente de mis padres. En lugar de valerme por las fuerzas de Dios aprendí a valerme por mis propias fuerzas que al final solo trajeron problemas.
Cuando me encontré completamente sola con mis dos hijas, ya había bajado la ira, la contienda y el resentimiento que tenía, por lo que pude darme cuenta del error garrafal que había cometido al separarme de mi esposo. Yo sentía que el único culpable de que la relación y de que el matrimonio no estuviera funcionando era mi esposo, cuando en realidad NO era así.
Dios toco mi corazón y me fui a un encuentro donde fui capaz de entender y darme cuenta que yo también era responsable. Yo era 50% responsable de lo que estaba sucediendo en mi matrimonio. En ese encuentro pude conocer a Dios. Entendí que el me había formado y que me amaba tal y como yo era. Supe que DIOS sabia que yo pasaría por esta prueba para conocerlo a Él , a su amor incondicional y que yo era La Niña de sus ojos.
Cuando salí del encuentro, me sentí tan fortalecida en Cristo, que dejé todo el proceso a mi Padre Ceslestial y me dedique a vivir para Dios al 100%. Una vez se sale de un encuentro es muy importante seguir cultivando la relación con Dios porque el objetivo del diablo es que esa relación se enfríe y te vuelvas a alejar o te olvides de todo lo que conociste de Dios.
No puedo negarles que muchas veces sentía ansiedad por no saber en donde se encontraba mi esposo o con quien estaba, pero inmediatamente reemplazaba todos esos pensamientos por las promesas que Dios me había dado en la biblia.
En el retiro o encuentro yo aprendí quién era Dios, que Él me amaba y me sigue amando a pesar de mis errores y que su amor era suficiente. Dios en mi soledad iba a ser mi esposo.
“Yo seré tu esposo para siempre, yo seré tu esposo en justicia y derecho, en amor y misericordia.“ Oseas 2:21
Yo deje a un lado mi detective interior y me dedique a vivir por fe, habían muchas personas como mis familiares y pastores que me decían que mi situación matrimonial ya no tenia caso, pero yo decidí escuchar únicamente las promesas del Señor.
Fue un año de espera muy dura, mi carne tuvo que morir definitivamente. En ese año traté de hacer cosas para mantener la mente muy ocupada. Ya que el diablo siempre trata de meterse en tus pensamientos, de sembrarte dudas, de hacerte recordar cosas que te hacen daño, de decirte muchas cosas como me lo decía en mi caso “¿Porqué sólo lo estas intentado tu Marisa y no èl?, Si los dos son culpables“. Pero no le preste atención a nada de eso, yo quise ser esa mujer sabia que Dios tanto desea. Aprendí la Palabra del Señor y hasta el día de hoy la sigo aprendiendo. Para mantener mi mente ocupada me metí a estudiar, empecé a congregarme, incluso con mis hijas nos compramos un perro (que después vendimos porque estaba muy ocupada cuando volví con mi esposo jaja) Dios es fiel, no fui yo con mis palabras argumentando ni convenciendo a mi esposo que volviera; Fue Dios que tocó su corazón y lo hizo volver a casa. Claro que desde el día que volvió a casa con todas sus maletas fue un proceso lento, pero ha sido perfecto porque el día de hoy ambos servimos al Señor! Ese fué y ese es su propósito. Si a mí me hubieran contado esta historia que te estoy platicando hace 10 años, jamás la hubiera creído, que yo me iba a dedicar a esto y que mi esposo también.
En medio de todo este proceso certifico que Dios cuido y protegió a mis hijas, las cubrió con su manto sagrado porque ahora que están grandes, no tienen traumas y aman a Dios por sobre todas las cosas.
Te digo todo esto mujer porque cada matrimonio es diferente y si es la voluntad de Dios, Él los unirá nuevamente, solo confía en Él y mantente fiel a sus promesas.
Gracias por leerme y por ser tú
Te amo esposo mío.
Bendiciones del Señor,
Marisa Caicedo






Una situación muy similar le entregue mis problemas a Dios q se haga su voluntad yo seguiré su camino
Estoy pasando por lo mismo espero que Dios toque su corazón y regrese a casa mí esposo