Hablemos con amor
EL LENGUAJE DEL AMOR
El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. 1 Corintios 13:4-7
Mujeres hermosas! El día de hoy empiezo este artículo citándoles 1 Corintios 13:4-7 porque como abran leído en el título, les comentare sobre el lenguaje del amor. El amor es la base de toda relación. El amor a Dios, el amor a tu esposo, el amor a tus hijos, el amor a tus padres, etcétera. Dios se fija en el tipo de lenguaje que tienes con tu prójimo.
Dios nos enseña en su Palabra varias veces que debemos cuidar lo que sale de nuestra boca. De nuestra boca deben de salir palabras agradables, palabras buenas y palabras correctas. En nuestra boca está el poder de crear relaciones fuertes y también el poder de matar una relación. Por ejemplo cuando tu esposo llega a casa, no es lo mismo decirle “Hola mi amor! Que bendición verte!“ a decirle “¿Por que te tardaste tanto?!“. Hay un gran poder en lo que causas o impactas en el corazón de la otra persona que puede ser tu esposo, hijo, padre o madre.
Aprender a comunicarnos bien es la base de toda relación. Incluso aprender a comunicarse con Dios. Porque si no sabemos comunicarnos con Dios que es nuestro Padre Celestial, difícilmente podremos hacerlo con otras personas. Dios es el quien nos dá esa sabiduría para hablar en el momento adecuado y ser prudentes. A través de Él podemos dar palabras de aliento que instruyan a nuestros hijos. Con esto no me refiero a que porque debemos decir palabras agradables no debamos educar o corregir a nuestros hijos, debemos educarlos pero siempre con palabras de amor, teniendo cuidado de no dañar su autoestima. Muchas de nosotras hemos cometido esos errores y ahora que nuestros hijos están grandes nos damos cuenta de lo que hemos sembrando.
Por eso es muy importante mujeres! Que si ustedes quieren restaurar su relación empiecen observando el lenguaje que utilizan con su esposo. Autoanalicen como se comunican en su matrimonio; Que las palabras que le dicen cuando se despierta o cuando le dan la comida sean siempre palabras de bendición, palabras para agradar, palabras que hagan sentir bien al prójimo. Créeme que en esto que te estoy diciendo está la clave de todo.
Si en algún momento te encuentras con ira, rabia, resentimiento o dolor, te sugiero que primero vayas a Dios para poder discernir la situación y que Èl te de la sabiduría correcta para hablar adecuadamente. Este es un consejo que les doy porque me ha servido en mis 20 años de matrimonio.
Mujer hermosa! Demuestra un lenguaje de amor que venga de Dios! Bendiciones.






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