El primer ministerio que Dios te ha dado.
“El individualismo gana trofeos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos“ -
Pat Riley. El siguiente análisis de carácter controversial básicamente hace referencia a
la cita mencionada de Pat Riley desde diferentes puntos de vista aplicados en diversas
situaciones en la vida cotidiana. Después de leer el famoso libro conocido como “El
Líder Coach“ por Stan Toler y Larry Gilbert, me fue posible entender y comprender una
gran variedad de temas y conceptos de una forma detallada y profunda. Este libro
esencialmente trata sobre cómo y de qué manera se puede mejorar un ministerio por
medio de la creación de equipos de acción para el ministerio. Por lo tanto, se puede
entender que este no solamente se lo aplica o emplea a una iglesia, si no que se lo
puede poner de igual manera en practica dentro de una empresa, hogar o familia. Si
nos ponemos a analizar el primer núcleo social que el ser humano tiene en la vida,
podemos saber que es la familia. Entramos en este núcleo incluso mucho antes que a
la iglesia. Por lo tanto, considero muy importante el aplicar el tema de equipos de
acción dentro de el núcleo social familiar ya sea que estemos hablando de familias
extensas o cortas y no solamente de padres e hijos, si no también familias políticas ya
que todos juegan un rol importante en esta.
No es ningún secreto que dos personas piensan mejor que una, es necesario
dejar el estrellato de lado ya que si se sigue con este se puede caer en el egocentrismo
llevando a crear un caos en todo lo que rodea a la persona o individuo. Con
egocentrismo hago referencia a la valoración en exceso de la propia personalidad que
lleva a un ser humano a creerse el centro de todas las preocupaciones y atenciones de
su entorno. Con el egocentrismo no se puede lograr absolutamente nada en el equipo
formando el rol de líder. También es necesario empezar a trabajar en equipo, en
colaboración entre unos y otros. Es de esta forma, que se hace viable el llegar más
rápido y de manera más segura a la meta fijada ya sea a corto o largo plazo. Es
complicado y bastante trabajoso llegar a cumplir un objetivo únicamente por tus
fuerzas. Es por esto, que hay que dejarlo en manos de Dios, que sea Él quien te dé las
fuerzas y coloque a las personas correctas en tu camino para lograr lo que te propones.
Es importante también aprender a delegar actividades donde varias personas
avancen en conjunto hacia esa meta con el fin de poder cumplirla siguiendo los pasos
de Dios. Dentro de el equipo en el que nos encontremos es vital entender que Dios nos
ha dado talentos y dones a cada uno de nosotros, por lo que cada persona en el lugar
donde esta se encuentre es capaz de encargarse y empoderarse en el área donde Dios
le dio su talento ya que así contará con un sentido de pertenencia y motivación. Hago
referencia a encontrar la verdadera pasión de lo que te motiva como equipo, pues esto
hace sencillo trabajar con las personas que te rodean.
Según se menciona en el libro de “El Líder Coach“:
“El apóstol Pablo reconoció que los logros de su ministerio se dieron
con la ayuda de muchas otras personas. El amor, el aliento, las
oraciones y el apoyo económico de tales personas, fueron
indispensables para su éxito. (2Co 1.11; 1Co 16.17, 18; Ro 16.1-6; y Fil
2.17-30.)“ (Toler y Gilbert, 2015).
Si hacemos referencia a la familia, es posible decir que hoy en día dentro de un
hogar, por lo general son el padre y la madre aquellos que se encargan de liderar el
ministerio que en este caso sería “la familia“. Actualmente como padres, es posible
darse cuenta que hemos criado a los hijos sin un sentimiento de pertenencia. Pero ¿A
qué me refiero con un sentimiento de pertenencia? Pues, según la Real Academia de la
Lengua Española, pertenencia es la “Relación de una cosa con quien tiene derecho a
ella“ dicho de otra manera, pertenencia se refiere al hecho de sentir que uno forma
parte de un conjunto de un grupo. Por lo tanto, al decir que hoy por hoy se está
educando y criando a los hijos sin un sentido de identidad en Cristo me refiero a que no
se los está unificando al hogar. Los hijos deben saber como funciona y como marcha
cada aspecto de la familia ya sea en el ambiente familiar, físico, psicológico o
económico de acuerdo a su edad. Los padres criamos a los hijos diciéndoles todo el
tiempo lo que tienen que hacer sin dejarlos a ellos tomar la iniciativa y hacerlos
responsables por su propia cuenta, pero vale recalcar que los hijos siguen nuestros
pasos más no nuestras palabras, por eso debemos ser un buen ejemplo y modelo a
seguir. Existen padres que no observan a sus hijos para reconocer los dones que este
se encuentra desarrollando o ya tenga desarrollados para contribuir a la familia.
Por ejemplo, si un niño puede pintar, se le puede dar la responsabilidad de
acuerdo a su pasión de que se dedique a crear los adornos para el arbolito de navidad
en lugar de irse a las tiendas más caras a comprar nuevos adornos. Se decora con
aquellos adornos que el niño de la casa creó con mucho amor haciéndolo y
permitiéndole a este sentirse amado e importante, sentir que tiene un lugar especial en
la familia y que se lo toma verdaderamente en cuenta, esto lo motivará y lo hará
entender que tiene un papel y un rol importante dentro de la familia.
Es necesario delegar tareas que les apasionen y les ayuden a ser mejores seres
humanos, así a su vez también le contribuirán a crear su propia familia siguiendo el
patrón de adorar a Dios y que toda su familia sea un equipo en lugar de que sean
rivales; así que los niños y jóvenes de esa manera también aprendan y maduren ya
que si algún día el padre o la madre se encuentre enfermo y no puede levantarse y
llevar a cabo las actividades necesarias para que la familia funcione, no significa que la
familia se acabó, al contrario, si un miembro de la familia se encuentra por múltiples
razones sin poder continuar o realizar sus labores, el resto de la familia debe saber
reemplazar el trabajo, apoyar al que se siente débil, saber que decisiones tomar y
seguir orando. Como dice el Salmo 145:14 en la Biblia “Dios mío, tú levantas a los
caídos y das fuerza a los cansados“, pues en una Iglesia, si el pastor se encuentra
triste y sin ánimos, no significa que la iglesia va a parar de proceder con todo hasta que
el pastor se encuentre bien, no, al contrario, todo sigue y todo avanza, incluso el pastor
principal se encarga de capacitar a miembros de su ministerio, de su equipo para
predicar, lo mismo sucede en una familia, si la madre está enferma, de todas formas los
hijos deben de seguir su vida, deben de comer, asearse, estudiar, orar, etc.
Todos sabemos que incluso en la Biblia, Jesús hizo evidente que el trabajo en
equipo era esencial y necesario, pues le puso prioridad a su ministerio terrenal formado
por doce hombres quienes eran sus discípulos que no necesariamente fueron hombres
ejemplares, si no que estos al ir de la mano de Jesús y seguir al Todopoderoso llevaron
su vida y su camino a la perfección conforme a la voluntad de Dios.
Es clave entender que trabajar en equipo no es lo mismo que formar parte de un
equipo. Es importante saber que todo equipo debe tomar sus decisiones y realizar cada
proceso conforme a la voluntad de Dios, pues también un equipo es un regalo de Él
Señor, por lo tanto es esa la bendición que nos entrega Dios al darnos una familia. Él
Señor se encarga de otorgarnos una familia donde sabe que cada miembro cumplirá el
propósito y el designio para el cual cada uno fue hecho y creado.
La idea de “familia“ que Él Rey todopoderoso nos da, es una en la cual todos
colaboramos para obtener y ganar un beneficio en conjunto. En el libro de Eclesiastés
en la Biblia se dice que “Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su
esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quién lo levante!“
(Ec 4.9, 10 NVI). En una familia tenemos la ventaja de siempre contar con alguien que
nos anime en nuestros desiertos y pruebas que atravesamos en la vida a levantarnos
cuando tropezamos, nos desmoronamos y a darnos esperanza cuando más lo
necesitamos. Si algo he aprendido al leer el libro de “El Líder Coach“ que se debe de
aplicar en la familia, es que como padres debemos y tenemos que ganar almas para el
Reino de Dios. Si como pastores no permitimos que cristianos tibios vengan cada
domingo a la iglesia únicamente para que se entretengan, si no que hacemos lo
imposible e inalcanzable para llegar al corazón de estas personas perdidas en la vida
mundana; de la misma manera necesitamos hacerlo como padres con nuestros hijos e
hijas para que todos en casa sirvan al Señor, llevar a la familia al Reino de Dios es la
mejor manera de adorar al Señor.
Todos deben trabajar en equipo para llevar la palabra y el evangelio de Dios
Todopoderoso al mundo, esta es una misión que como familia agrada inmensamente al
Señor. Cuando vives para Dios y su Espíritu Santo vive en tí, eres feliz y tienes un
sentido de identidad única, pues te sientes tan valorado que esto se irradia tanto en el
hogar, como en el colegio, en la universidad y en el trabajo.
Es esencial y vital hacer énfasis y relieve en el hecho de que para tener un buen
ministerio en el hogar es fundamental dejar el estrellato a un lado como fue
mencionado anteriormente, delegar es lo mejor que se puede hacer, tal y como se dice
en el libro siendo analizado, “El liderazgo exitoso en la iglesia no tiene que ver con el
superestrellato; tiene que ver con la eficiente formación de equipos. Pastores
dedicados han sufrido el agotamiento porque nunca aprendieron este principio“ (Toler y
Gilbert, 2015) Dicho de otra manera, Toler y Gilbert tratan de explicar, aclarar y
esclarecer que no es bueno encargarse de todo solo. Siempre hay que delegar,
enseñar y formar equipos para avanzar, pues como mencioné antes, dos cabezas
piensan mejor que una, por lo tanto, trabajar en equipo será beneficioso ya que se
obtendrán mejores resultados, y esto también se puede aplicar en tu hogar. Existen
muchos casos donde la madre trata de organizarlo todo, se encarga de el alimento de
la familia, de los hijos y todas sus necesidades, de las cuentas por pagar, de las
medicinas y de mucho más, todo esto mencionado, si la madre no crea un equipo junto
a su esposo e hijos no podrá avanzar, pues se vera totalmente agotada y se
desmoronará, por esto, el delegar en estos casos es de vital importancia para llegar a
la armonía, madurez y unión familiar que conlleva como resultado al éxito.
Por otro lado, de todas las definiciones que en el libro se daban sobre un equipo
de acción para el ministerio, la que más considero se relaciona y se aplica al ministerio
de un hogar es la que establece John Katzenback y Douglas Smith, ésta instituye y
plantea que “Un equipo es un número pequeño de personas con habilidades que se
complementan, dedicados a un propósito común, a metas de éxito, y a una conducta
que les hace responsables unas a otros.“ (Toler y Gilbert, 2015) y es que es eso
exactamente lo que se debe de aplicar en un entorno o ámbito familiar. La madre y el
padre junto a sus hijos forman un pequeño equipo donde todos deben tener
responsabilidades y saber sobre las obligaciones de los demás, por lo tanto, si a un
miembro de el equipo le llega a pasar algo que no lo permita continuar con su
responsabilidad ya sea temporalmente o indefinidamente, todos sabrán que hacer y el
hogar no se vendrá a bajo. Las habilidades que cada integrante de la familia o equipo
tenga lo hará capaz de complementarse las unas a las otras efectivamente, al estos ser
equipos de acción tienen como objetivo el lograr una meta, pues se dirigen hacia un
propósito conforme a la voluntad Dios, en este equipo del ministerio en el hogar la
visión y el valor que se den siempre será su característica común, al igual que su
creencia, su modelo bíblico y la productividad, pues juntos podrán lograr el propósito
para el cual fue creada la familia a parte de lo que se alcanzaría o conseguiría si
estuviesen separados. Una familia fue creada por Dios para estar siempre junta. Es
más, en Genesis 2:18 Él Señor dice en su palabra “Y dijo Jehová Dios: No es bueno
que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.“ Pues es ahí cuando empieza el
equipo desde hace más de 2000 años.
En conclusión, el análisis controversial sobre el libro “El Líder Coach“ por Stan
Toler y Larry Gilbert, permite el hacer conciencia sobre como manejar y llevar un
ministerio efectivamente, por esto me fue posible asociarlo, aplicarlo y por ende llevarlo
a la practica en el núcleo familiar, el cual es el primer núcleo social en el que el ser
humano se desarrolla, incluso mucho antes que en el núcleo de la Iglesia. Es muy
importante tomar en cuenta y comprender la importancia, el valor y el significado de la
familia que Dios nos ha dado, entender su importancia e ir evolucionando en cada
etapa y fase de ésta conforme a lo que un equipo de acción respecta, a la voluntad de
Dios.
Existirán muchos procesos y evoluciones en ésta pero siempre se debe de
permanecer porque el hecho de que un miembro de el equipo, que en este caso es la
“familia“, no este apto para seguir o continuar con sus responsabilidades no significa
que la familia dejará de funcionar. Al contrario, esta se encargará de apoyar al débil y
sabrá tomar las decisiones conforme a la voluntad de Dios, también, en este análisis se
llegó a la conclusión de que una familia está hecha para ayudarse mutuamente y llevar
responsabilidades donde todos aporten con los dones que Dios les ha otorgado
conforma a su pasión, y es que todo esto funciona de la misma manera ya sea dentro
de la iglesia, el cuál es el ejemplo principal propuesto por los autores Stan Toler y Larry
Gilbert, dentro de una empresa o en el entorno de el hogar. Trabajar en equipo siempre
llevará cumplir efectivamente el propósito de Dios para con un ministerio, pues dos
cabezas piensan mejor que una. Fuimos creados para crecer en familia y relacionarnos
los unos con los otros. Ama a Dios, ama a tu familia, perdona siempre y ora en todo
tiempo. La mejor empresa es la familia, el mejor equipo es la pareja y la mayor
bendición son los hijos.
Por Marisa Caicedo







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